La anatomía del ojo y del neurocráneo constituye un campo de estudio esencial en biomedicina, revelando la complejidad de las estructuras y sus funciones. El neurocráneo, como campo metabólico de distracción, se distingue del viscerocráneo, que está formado por derivados embriológicos. Entre los elementos notables, el cigoma presenta una forma tridimensional única, con facetas y surcos, especialmente la hendidura esfenoidal, por la que transitan nervios cruciales como el nervio oculomotor. El canal óptico, que alberga el nervio óptico y la arteria oftálmica, también juega un papel fundamental en la transmisión de la información visual.
El ojo está compuesto por tres túnicas principales: la esclerótica, que forma la capa externa y se prolonga por la córnea; la úvea, rica en vasos sanguíneos, que comprende la coroides, el iris y el cuerpo ciliar; y la retina, que contiene fotorreceptores esenciales para la visión. La musculatura ocular, que comprende diversos músculos oculomotores, es crucial para el movimiento de los ojos, mientras que la vascularización e inervación del ojo, procedentes de la carótida y del nervio óptico, aseguran una integración eficaz de la información visual. Esta interconexión de los sistemas subraya la importancia de la anatomía del ojo y del neurocráneo en el funcionamiento global del sistema visual.
Marc Damoiseaux aborda la aplicación práctica de esta escucha tisular en sus módulos de video. Se diseca la totalidad del movimiento oeil.
Descubrir la formación