La integración del cráneo y el desarrollo del cerebro es fundamental para comprender el movimiento de desarrollo. Este proceso, que incluye mecanismos como la cefalización, la cardialización y el ascenso del cerebro, ilustra la dinámica compleja entre estructura, función y forma. El palatino juega un papel clave como punto de apoyo para el ojo, subrayando la importancia de cada hueso craneal en el buen funcionamiento ocular. Una buena estructura se traduce en una forma adecuada, lo cual es esencial para la fuerza funcional y la fuerza terapéutica.
Los mecanismos de autorregulación del cuerpo, especialmente a través de procesos alostáticos y homeostáticos, también son cruciales. La alostasis permite mantener el equilibrio interno, mientras que la fuerza embrionaria, que utiliza la energía presente en el embrión, está implicada en el desarrollo y la regeneración corporal. La comprensión de la cartografía del desarrollo, donde cada miembro se abre de manera específica antes de realizar movimientos más complejos, es esencial para comprender las interacciones entre los ejes anatómicos y eléctricos. Así, durante los tratamientos, como para una tendinitis, es pertinente considerar estas dimensiones eléctricas, ya que influyen en las intervenciones sobre los ejes cerebrales y su impacto en la dinámica corporal.
Marc Damoiseaux aborda la aplicación práctica de esta escucha tisular en sus módulos de video. Se diseca la totalidad del movimiento oeil.
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