El desarrollo embrionario está marcado por una interconexión compleja entre diversos sistemas, en particular el córtex, el corazón, los pulmones, el hígado y el páncreas digestivo. Este proceso de morfogénesis se caracteriza por fenómenos de colocalización y de sincronía, donde cada elemento se desarrolla según un tiempo específico. Por ejemplo, el día 28, el cierre del tubo neural coincide con etapas cruciales en el desarrollo cardíaco y pulmonar, ilustrando así la armonía entre los diferentes sistemas.
El enfoque de biodinámica cinética tiene como objetivo recopilar información que pueda servir como herramienta terapéutica al proporcionar puntos de apoyo al sistema embrionario. Se destaca la importancia del eje notocordal, ya que desempeña un papel fundamental en la formación del tubo neural e influye en el desarrollo cardíaco. La congestión subdiafragmática, resultante de la interacción entre las estructuras digestivas y mesodérmicas, genera un impulso primitivo que es esencial para el desarrollo del hígado y del duodeno. Este último, por su rotación y su organización, define el marco del duodeno-intestino delgado-cólico, subrayando así la importancia de la dinámica embrionaria en la formación de los órganos digestivos.
Marc Damoiseaux aborda la aplicación práctica de esta escucha tisular en sus módulos de video. Se diseca la totalidad del movimiento endoderme.
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