La reconexión embriológica es un concepto fundamental en embriología y osteopatía, que subraya que cada órgano en desarrollo alcanza su potencial óptimo en cada instante. Este proceso está marcado por funciones específicas, donde estructuras como el peritoneo pueden actuar como un riñón primitivo o volver a ser una membrana de diálisis. Órganos como el bazo y ciertas partes del miocardio pueden reexpresar situaciones ontogenéticas, recuperando así funciones esenciales, especialmente en el desarrollo del sistema circulatorio. Las presiones ejercidas a nivel del bazo influyen en la formación y apertura de los vasos, que requieren una trayectoria, una concentración metabólica, vacuolizaciones y sustancias intercelulares para desarrollarse.
Durante el proceso ontogenético, un equilibrio volumétrico entre el corazón, el hígado, el bazo y el intestino delgado es crucial, ya que estos órganos actúan como esponjas de sangre en colaboración con los pulmones. Al nacer, las compresiones óseas y volumétricas modifican los patrones de circulación sanguínea. Los bloqueos a nivel del bazo, llamados esplénicos, pueden generar tendencias melancólicas. Por lo tanto, es esencial liberar estos campos de presión, ya que influyen en nuestra mentalidad. El proceso de aprendizaje en un silencio profundo, a menudo asociado con una apnea espiratoria, permite al cuerpo reorganizarse y buscar puntos de silencio para recuperar un estado de gratitud, esencial para su reequilibrio.
Marc Damoiseaux aborda la aplicación práctica de esta escucha tisular en sus módulos de video. Se diseca la totalidad del movimiento endoderme.
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