El hígado es un órgano de gran complejidad embriológica, que deriva del intestino superior, medio e inferior. Su desarrollo se inicia por un fenómeno de aspiración, conocido como campo metabólico de loosing fields, que favorece la formación de los conductos hepáticos a partir de un tejido primordial. Este proceso está íntimamente ligado a la estructura mesodérmica, que engloba el sistema arterial hepático de origen vitelino. Como glándula exocrina, el hígado secreta sustancias biliares en su luz, desempeñando un papel crucial en la digestión y el ciclo enterohepático.
El hígado ejerce una doble función: una función endodérmica, ligada a la digestión, y una función mesodérmica, asociada a su papel endocrino. Esta dualidad permite al hígado regenerarse incluso después de una ablación parcial. Además, su integridad funcional es esencial, especialmente en relación con el diafragma, que actúa como una "puerta de la vida". Las interacciones entre el hígado, el corazón y el diafragma son fundamentales para el mantenimiento del equilibrio hemodinámico y de la salud global. Cualquier disfunción hepática puede provocar repercusiones en el corazón y el sistema linfático, subrayando la importancia de un enfoque integrador en osteopatía para tratar los desequilibrios relacionados con este órgano vital.
Marc Damoiseaux aborda la aplicación práctica de esta escucha tisular en sus módulos de video. Se diseca la totalidad del movimiento mesoderme.
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